NO TRATES DE CORREGIR AL NECIO
Una vez vino a mí una persona pidiéndome un consejo acerca de su situación matrimonial diciéndome algo como esto, “Yo sé que usted es un pastor muy sabio y un hombre de Dios…” pero cuando le hice ver algunos errores que cometía como sus continuos arranques de ira, sus celos enfermizos y su actitud egoísta que necesitaba cambiar, su aprecio y respeto por mi cambió, de pronto dejó de verme como el pastor sabio, su relación cambió y se ofendió con la iglesia.
Hay personas que no desean escuchar la verdad, porque no quieren cambiar. Estos individuos viven en su propio mundo de fantasía donde, en su punto de vista, todos los demás están equivocados y ellos están en lo correcto.
Esta gente la Biblia los llama burlones, necios, escarnecedores, y dice que no los corrijas porque lo único que te ganarás es que te odien.
Por lo tanto, hay otros que son más inteligentes y sabios y reciben los consejos de manera totalmente opuesta, te agradecen y ganas su aprecio.
No desperdicies tu tiempo y tu saliva con alguien necio y sordo que sólo quiere escuchar ecos. En otras palabras, solamente quieren escucharte decir lo mismo que ellos dijeron, aunque estén mal.
Por cierto, esto también aplica a ti mismo. Cuando alguien te considera sabio te corrige por tu propio bien; pero cuando te consideran necio mejor ni te dicen nada. Observa si las personas cercanas tienen confianza o temor al acercarse a ti para hacerte alguna amonestación.
Piénsalo:
¿Cómo te considera tu cónyuge y tus amigos, sabio o necio?
¿Cuándo fue la última vez que alguien te corrigió?